¿Cambiar el mundo? Si el mundo no quisiera cambiarse por ti, de nada servirán tus argumentos o tus sentencias.

Vivir es el resultado de haber nacido, pero podemos conformarnos con que sea un mero síntoma, o podemos absorber toda la energía que fluye  a nuestro alrededor y transformarla en una caricia constante que invada nuestro universo con una eterna sonrisa.

                       

                                                           Gema Sánchez García

 

Quien me conoce, sabe de mi carácter recio y firme, manteniendo la defensa de mis principios y de las cosas bien hechas -a mi juicio y bajo los dictámenes de mi mente, que sé y admito, no siempre tienen que ser los únicos. Sin embargo, es la pasión el sentimiento y el motor que rezuma por cada uno mis poros, el que mueve mis inquietudes y mis ganas, la pasión tutelada bajo ese carácter que me define.

Vivo sin miedo de tener que dosificar esa pasión que algunos desechan, porque es una amenaza para sus automatismos, sus mecanismos estáticos y sus posesiones parasitarias. Vivo con esa pasión que me conduce a reír, de una manera fresca y vital, a reír sin ocultar mi emoción y mis ganas de llenar con mi energía cada espacio de mi cuerpo y de mi entorno. Me encanta reír y quien me conoce, también lo sabe.