Tiene que ver contigo, tiene que ver con la vida, con un amigo, con el corazón, con el trabajo y con la gente. Tiene que ver con el mundo, con las sensaciones, con la alegría de vivir y quizá incluso tenga que ver con la muerte. No es por nada especial y es por todo, es porque quiero expresar que aún voy a quererte, y si tengo que pensar mal, me liberaré de aquello por lo que cuando mientes, desprecias mi cariño, pero yo seguiré ahí, siempre.

Dos veces creí que la tierra

era redonda, y me equivoqué.

Dos veces pensé que el mundo

era azul, y otra vez me equivoqué.

 

Dos veces coloqué una flor

en mi palma, y la flor murió,

qué triste comprobar

que una vez más, me equivoqué.

 

Pero volveré a creer

que la tierra es redonda,

volveré a sentir el azul

del mundo acariciar mi ser,

volveré a pensar que si pongo

una semilla en mi mano,

con mi ternura y con mi amor,

la flor llegará a crecer.