Me pregunto qué serás… Jueves, Ago 28 2008 

Me pregunto si echarás de menos

las sonrisas de mis labios,

la alegría de mis sueños,

las caricias de mi voz.

 

Me pregunto si dibujarás

en algún momento

los instantes no vividos,

la dulzura de los días

dormidos sobre nuestra piel.

Me pregunto si podrás despertar

enmudeciendo esta melodía

que trona tupida de color.

 

Me pregunto si escribirás

mi nombre en el vaho

de algún cristal,

si cerrarás los ojos

al percibir el aroma

que te evocará una flor.

Me pregunto si podrás repetir

alguna vez una palabra

que, ahogada en el corazón,

emule impacientemente los cantos

del sonido de mi voz.

 

Me pregunto si yo podré

volver a escuchar en algún lugar,

sobre el arco iris,

sin que me tiemble el corazón.

 

                        Gema Sánchez García

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Premio Brillante Weblog 2008 Martes, Ago 26 2008 

 

Este premio me llega a través de Marcial Candioti desde Argentina, país muy alejado físicamente de mí, pero gracias a este medio podemos estar permanentemente conectados y compartir tantas reflexiones, pensamientos, ideas… Merece la pena leer sus posts, de temas muy variados, pero sin duda interesantes y sugerentes. Muchas gracias Marcial por este honor del que me haces portadora.

Desde “mis cosas” otorgo este premio a:

PiensoLuegoPiensoLuegoExisto

Mercè

Patricia Gómez

Artenara

¡¡Felicidades a todos!!

La necesidad de la evolución Viernes, Ago 22 2008 

Pensar en cuántas veces, a lo largo de nuestro recorrido por el tiempo, se nos plantean tesituras complicadas, aquéllas que preferiríamos no tener que afrontar, desestabiliza nuestro equilibrio, nuestra paz interior, la calma en que se mece nuestro dinamismo habitual. En la mayoría de las ocasiones desearíamos disponer de toda la información que afecta al problema, la que conocemos y también aquélla que se esconde tras frases inexactas, escenas ocultas o cobardías plasmadas en los silencios de momentos que preferiríamos no vivir. Desearíamos esa información para poder cerrar los círculos inacabados que giran a nuestro alrededor, pero esto no siempre es posible. Nos enquistamos aferrándonos a esa espera, sentados en nuestros sillones imaginarios, ésos que nos parecen tan cómodos ante la incomodidad de la situación, ésa que nos está arañando por dentro las entrañas al pensar que sin ciertos detalles no podremos tomar la decisión correcta.

Pero hay que despertar de ese letargo fingido, chasquear los dedos y ser conscientes de que hay demasiados círculos formados por cuerdas infinitas que nunca veremos unirse en ningún punto de nuestra historia, y nunca se cerrarán en ningún punto de ella porque las manos que han de hacerlo sufren de temblores a causa de sus propias enfermedades o, simplemente, han querido olvidar acercarse a nosotros.

Es el momento de afrontar esa realidad, aún con las dudas que probablemente nos asaltarán en cualquier otro momento en que nos paremos a pensar qué podría haber ocurrido si el camino elegido hubiera sido otro. Es el momento de atarse de nuevo firmemente los cordones de los zapatos para seguir caminando, eligiendo la rama de la encrucijada que menos abrupta parezca o que mejor podamos superar. Tomar una decisión siempre será la mejor de las opciones, porque hay que seguir viviendo, hay que seguir adelante, cerrar las heridas, poner nuevas muescas en el calendario de los momentos vividos. Puede ser una decisión dolorosa o desestabilizante, qué remedio, pero después, al tener la convicción de haber avanzado en el camino, nuestro espíritu volverá a saber desarrollar la capacidad de crecer y podremos mirar atrás con la sonrisa en nuestro semblante que nos porovoque el haber superado los miedos y los obstáculos que la vida nos pone en el camino.

Quedarse parado, en silencio y ciego, nunca nos permitiría evolucionar y crecer.