Las oportunidades no estarán siempre ahí Miércoles, Sep 24 2008 

El tiempo pasa, y nosotros seguimos inmersos en esa vorágine de tareas eternas que nos hemos pautado en nuestra agenda, sin dejar ni un hueco para esas otras cosas que requieren de pequeños (o grandes) paréntesis en nuestra vida. Cuántas veces en un año nos planteamos la cuestión de… cómo me gustaría hacer… ¡uf!, pero ahora no es el momento -nos decimos-, tengo que esperar para organizar esta otra situación y después podré hacerlo. Cuántas veces nos recordamos a nosotros mismos planteándonos estas tesituras y aplazándolas sine die de forma permanente.

Pasan los años, y seguimos con esa colección de cuestiones pendientes, aparcadas en nuestra agenda mental, a un lado, esperando encontrar el “hueco” donde ubicarse y así pasar en algún momento a ser “tarea finalizada”; pero no nos damos cuenta, seguimos con nuestro ritmo frenético y no pensamos en darnos una oportunidad para realizar eso que tanto tiempo llevamos perfilando en nuestra imaginación, pero que nunca encuentra su oportunidad para ser cumplido.

El tiempo sigue pasando, los años, los momentos se nos escapan de las manos, y si no conseguimos hacer esa pausa que nos permita difrutar de nuestros sueños, aventuras o acontecimientos (todos ellos tantas veces postergados), en algún instante echaremos la vista atrás y nos daremos cuenta de que ya es demasiado tarde. Siempre creimos que la juventud, las ganas o cualquier otro aval de esa plan inacabado estarían ahí, permanentemente, tranquilos, esperando a que nosotros encontráramos el momento más adecuado para llevarlo a cabo, pero la vida pasa, y los trenes se marchan… Hemos de cogerlos antes de que ni siquiera podamos llegar a ellos improvisando una carrera frenética que nos impida perder el último.

A veces nos ocurren cosas tan ridículas (a mí misma, por no querer ver la paja en el ojo ajeno consciente de las vigas en el propio) como que postergamos el cambio de un fluorescente de la cocina durante un año por no encontrar el momento de subir a una escalera y proceder a tachar de la lista tan insignificante acción. Poner este ejemplo, por dar un toque de intrascendencia al tema tratado, no tiene otro sentido que dulcificar esta reflexión, pero… ¿cuántas cosas importantes tienes aparcadas en tu agenda esperando a que llegue un momento mejor?

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Premio al Blog – Reconocimiento Anuario de Prosperidad Integral 2008 Lunes, Sep 22 2008 

 

Éstas son las bases de este reconocimiento:

 Todo webmaster o administrador(a) de un espacio web reconocido con el ANUARIO DE PROSPERIDAD INTEGRAL 2008, correspondiente al Blog del mismo nombre en la Plataforma Blogspot se compromete, al aceptar este reconocimiento, a cumplir las bases del mismo.
Este reconocimiento debe ser entregado por quien lo haya obtenido a un mínimo de 7 espacios web (páginas web, blogs, space, etc). El máximo no está limitado eso lo decide quien lo entregue.


El criterio para la entrega de este reconocimiento es libre, pero se prohíbe que el mismo sea otorgado a espacios web con contenido pornográfico, racistas o que invite al odio.

Al aceptar el reconocimiento, el webmaster o administrador(a) del espacio reconocido debe: a) publicar un post donde se copien las presentes bases. b) El post debe llevar la foto del reconocimiento (favor bajar a la PC y subir al espacio web, NO COPIAR Y PEGAR, ya que es uso indebido de ancho de banda) c) En el post publicado siempre debe aparecer el espacio web que creó el reconocimiento, es decir PROSPERIDAD INTEGRAL , como link activo , tal como aparece aquí. d) Igual debe de colocarse el espacio web que le otorgó el reconocimiento con nombre y link activo. e) cada uno de los espacios web reconocidos deben de ser presentados en una lista con el nombre del espacio, el link o ambos, los cuales también deben de estar activos. (como activo se entiende que las personas puedan hacer click sobre el nombre o link e ir al espacio web señalado.

Este premio puede ser entregado hasta el 30 de junio del 2009.

 

Nota de este Blog: Los Blogs que he premiado, quedan en libertad de citarme, enlazarme o no, como así mismo de citar la fuente original de creación del Premio, puesto que se ha prestado a controversias atendibles por el argumento que recibió este Blog, -sobre el linkeo del Blog creador del Premio-. Dadas la circunstacias que me entero por tiempo y forma posterior al recibir y aceptar el Premio, y sobre todo posteriormente  – hoy me entero –  ya habiendolo otorgado. Desde mi Blog hago elasticas las reglas incluyendome, para lograr un equilibrio. Este Blog no acepta imposiciones de niguna naturaleza, y cuando un Artículo, Post, Premio, etc., lo que llegue a este Blog y se publica, – queda inmediatamente bajo las normas de este Blog explicitadas en la Pestaña ¨ Sobre este Blog¨, reservandose quien firma y es administrador cambiar lo que considere conveniente en función de la Ética Bloguera o por el motivo/s que interprete corresponda, siendo también derecho de de este Blog dar las explicaciones -si es que considera que corresponden-, en forma Pública o Privada, a mi criterio o evaluación, sobre cada caso en particular.

Gema Sánchez García

Comparto este Premio con:

Plano Creativo

Luis Flores Cornejo

Un planeta con canas

Neurociencia-neurocultura

Dostospos – cuarentonas reunidas

Animación Recursiva

José M.ª Garteiz

Felicidades a todos y gracias por todo aquello que compartís con nosotros.

 

Donde nacen las cosas Miércoles, Sep 17 2008 

Del transcurrir de las horas

nace la esperanza;

del color de los momentos,

los sentimientos.

 

Del olor de mil flores

nace la calma;

y del cariño de un cuerpo,

el sosiego.

 

De las cosas que vivimos

nace el recuerdo;

y de los mundos imaginados,

los sueños.

 

De quererte, amor mío,

nace  un duelo;

y del olvido…

sólo eso.

 

            Gema Sánchez García

 

Premios Bitacoras.com Edición 2008. Candidatura a mejor Blog Personal Viernes, Sep 12 2008 

Premios Bitacoras.com Edicion 2008

Votar en los Premios Bitacoras.comMedio Oficial de los Premios Bitacoras.com

Generar riqueza, una terapia alternativa Miércoles, Sep 10 2008 

¿Qué estamos aportando a nuestro entorno? Probablemente muchos de nosotros no estemos en disposición de plantear soluciones que mermen la crisis, los datos numéricos que en su crecimiento o decrecimiento tan devastadoramente están afectando a la sociedad, etc.; pero seguramente que haya algo que sí podamos hacer. Podemos generar riqueza a nuestra vida y a toda aquella área que podamos llegar a acariciar con nuestro aliento. Sí, podemos generar riqueza con positivismo, voluntad abierta a la construcción de entornos alegres, animosidad para restar importancia a los asuntos que realmente no la tienen y que tanto entretienen a quienes parece que no tengan otra cosa que hacer en la vida más que buscarle tres pies al gato.

Sí, podemos generar riqueza porque podemos tratar de hacer las cosas más fáciles, más sencillas para aquéllos que pasan dificultades anímicas, dificultades en la construcción de esperanzas y de sueños, dificultades en despegarse de aquellos clavos ardiendo que, en lugar de reflotar el gusto por la vida, ahogan en el olor chamuscado de nuestros dedos ardiendo.

Por muy mal que estén las cosas en nuestra propia existencia o alrededor de los acontecimientos que nos abruman, siempre deberíamos encontrar un hueco, un momento para poner una sonrisa al paisaje, a nuestros amigos, e incluso a aquéllos que se comportan como nuestros ememigos, porque seguramente estos pobres tengan bastante con el odio que arrastran y la sinrazón que mueve sus vidas, como para que no les dediquemos ni una triste plegaria que les ayude a reconducir sus actos y su predisposición, y así conseguir abandonar las inclinaciones que les conducen a esos momentos de enemistad. Sí, también podemos generar riqueza para ellos, para ayudarles a que se suban al barco de la alegría y consigan un día u otro arribar a un puerto que luzca un faro brillante y alentador que corrija el rumbo de su deriva.

Generar riqueza no es sólo hacer crecer las arcas económicas, generar riqueza es estar ahí, al pie del cañón, para dar aliento y tender una mano de cariño a nosotros mismos y a todos aquéllos a los que podemos llegar. Si al final de cada día, en nuestra cuenta del debe y el haber conseguimos algún dato positivo -sea cual sea-, seguramente habremos generado algún que otro gramito de riqueza que nuble la mediocridad y la páralisis de quienes no quieren acogerse a esta terapia.

Comprar la vida Jueves, Sep 4 2008 

El precio a pagar en las distintas facetas de la vida puede resultar muy caro en ocasiones. Últimamente, con tantas situaciones tan desmoralizantes para todos los colectivos: la crisis, la subida del petróleo, el aumento del paro, la bajada de las acciones, los tipos de interés… -Dios mío, qué lista tan larga de contraindicaciones, ¡y lo que aún podría aumentarla! Y si nos ponemos a hablar de fracasos sentimentales, seguro que también todos tenemos un pequeña (o gran) colección a nuestras espaldas.

Cuántas veces nos dan ganas de tirar la toalla, mandar todo al traste y enquistarnos en nosotros mismos y cerrar a cal y canto nuestra puerta al mundo. Pero no olvidemos que siempre, cuando la inmersión en el abismo pueda parecer inminente, aparecerá una ramita donde agarrarse. Y hay que agarrarse fuerte, porque aunque la ramita, en inicio, pueda parecer endeble, a partir de ella podremos construir de nuevo unas raices sólidas que harán medrar nuevos sueños, nuevas formas de aferrarse a la vida y a sus múltiples encantos, aquéllos que, cuando nos vemos cegados por la negatividad de nuestro entorno, puedan resultarnos ocultos e incluso desaparecidos.

El precio a veces puede resultar muy caro, pero es magnífico renacer de nuestras propias cenizas, porque al instante nos sentiremos más fuertes, más vivos, con más ganas de correr hacia el mundo y decir ¡aquí estoy! Y con mayor firmeza que en etapas anteriores, porque estaremos convencidos de poder superar lo que se nos ponga por delante.

El precio puede resultar muy caro, pero yo, ¡COMPRO!

Mantener la palabra Martes, Sep 2 2008 

Adquirimos muchos compromisos a lo largo del día, a veces con nosotros mismos -y ésos duelen un montón si no los cumplimos-, y la mayoría de las veces con los demás, que se emiten más gratuitamente porque dejarlos a un lado, u olvidarnos de ellos, siempre resulta más fácil.

Sabemos desarrollar una habilidad especial para buscar excusas que justifiquen por qué no fuimos capaces de cumplirlos. Incluso a veces las construimos tan sólidamente que logramos autoconvencernos de que, evidentemente, no era posible llevar a cabo tal o cual acción, y entonces emitimos un escueto “lo siento”, más condescendiente que inculpatorio, con el que zanjamos la cuestión, y pasamos página.

Analizando este tema, lo que de verdad sorprende es cuando te encuentras con alguien que vende tan barato su honor y su credibilidad que ya no es capaz de despertar una expectativa en el de enfrente, ni siquiera en las cosas menos importantes; parece imposible, pero sí, me he topado con alguna persona de este calibre (afortunadamente puedo decir que alguna, y no muchas, porque sería un desastre realizar esta otra afirmación) y es tremendo tener la sensación de no poder dar valor a ninguno de los compromisos adquiridos por estos humanos.

Mantener la palabra, probablemente (y a mi modo de ver), sea uno de los calificativos más importantes con que aquéllos que están a nuestro alrededor puedan definirnos. Ser capaz de transmitir esa sensación de seguridad y de compromiso con la vida es una carta de presentación que alimentará y hará crecer todo lo que sembremos a nuestro alrededor, y será la dignidad que nos permita llevar la espalda recta (con los hombros bien atrás) y la frente erguida. Y cuando uno tiene esas credenciales, puede resultar tanto o más difícil admitir que otros no dispongan de dicha característica, o al menos no en la medida en que nosotros esperamos (por ejemplo, por dar valor también a las cosas más pequeñas, aunque sean nimiedades), es difícil porque uno, antes de incumplir, habrá evaluado muy mucho qué capacidad tiene de llevar a cabo o de que se produzca la afirmación realizada; es añadir otra cualidad a nuestro curriculum, la valentía, por saber decir NO antes que saber buscar en el “Manual de Excusas” cuál es la más apropiada para la ocasión.

Ésta es una buena vara de medir, ¿es muy grande tu “Manual de Excusas”?

¿Cuál es tu belleza o valor? Martes, Sep 2 2008 

He sido invitada por Rotulista de amor a contestar a esta propuesta y aquí va lo que he encontrado al urgar en los entresijos de mi mente y de mi alma:

Mis valores:

* El honor, el primer valor de todos. Disfrutar de la credibilidad de los demás es sin duda lo mejor que puedo aportar a cualquiera de mis entornos.

* La alegría de saber disfrutar de las cosas grandes y también de las pequeñas, con una sonrisa casi siempre dibujada en mis labios.

Mi belleza:

* Mi corazón, abierto y parlanchín, capaz de regalar sin complejos frases como las de esta poesía: Tienes de mí.

* Mi sensibilidad, capaz de hacer brotar una lágrima hasta con los anuncios (como yo digo). Y no la confundo con sensiblería, sino con tener todas las células de mi cuerpo tan a flor de piel que la pasión me envuelve en cada frase y en cada gesto.

* Mis pecas, esas pequeñitas que tengo alrededor y sobre la nariz, que denotan el grado de niña traviesa que, a pesar de la edad, conservo en mi interior.

¿Tú qué aportas a tu curriculum interior?